Javi Conde, una vida de maratón (III)

By 28 julio, 2016 Actualidad No Comments

Vamos con la última entrega de la entrevista que hicimos al atleta paralímpico Javi Conde. Como adelantamos en la segunda parte, en esta nos habla de esas maratones un poco más “locas” que hace con su amigo y también atleta Jon Salvador. También ahondamos un poco más en el plano personal y hablamos sobre su discapacidad y el deporte adaptado. No os perdáis ningún detalle, ¡hay mucho que aprender!

9-¿Nos podrías concretar alguna de las pruebas que tienes en mente? 

Esta es la más complicada porque no tenemos contacto directo para acceder a ellos y contarles el proyecto desde el corazón. Nos gustaría hacerlo en la torre Iberdrola y nos está resultando complicadísimo por una cosa u por otra.

De todas formas no pasa nada, te puedo decir que los otros proyectos que están casi cerrados son de un calado brutal y que no van a dejar indiferente a nadie. Va a ser muy bonito, uno de ellos será seguramente para el último domingo del mes de diciembre, en Navidades, para que los chavales se puedan acercar, y probablemente será en Euskadi pero fuera de Bizkaia.

10-¿Qué es lo más difícil a lo que te enfrentas en estos retos? ¿El aspecto físico o el mental?

En el mental tanto Jon como yo estamos ya de vuelta de todo. Si alguien nos dice que tenemos que hacer una maratón alrededor de una mesa sabemos que lo vamos a hacer. El problema es físico, Tengo un trofeo en casa del año 75, y llevo corriendo desde entonces, son 41 años ya, que han sido años de correr en serio muy rápido, y ahora estoy pagando con serias secuelas esas cosas que he hecho.

Mi discapacidad también me ha limitado mucho a la hora de correr y he corrido hasta con las orejas, si mis brazos no me dejaban empujar, tiraba con todo lo que tenía que tirar. Tengo las caderas destrozadas, tengo una pequeña contusión en el ciático que me da guerra, pero me permite hacer estas cositas y ya me conozco muy bien también. Sé que rápido no puedo correr, pero despacio puedo hacer muchos kilómetros. Por ahí van mis objetivos y seguiremos por esa misma línea hasta que el cuerpo aguante.

11-Pasando a un plano un poco más personal… ¿en qué ha influido tu discapacidad, tanto positivamente como negativamente, a lo largo de tu carrera deportiva? 

Pasó un tren que supe coger porque yo hasta los 27 años no tenía conocimiento de que podía participar en los Juegos Paralímpicos y por circunstancias de la vida en un pueblo de Burgos me encontré con el seleccionador nacional de atletismo adaptado y me dijo que podía correr con ellos. Fue todo como una película, al año siguiente ya estaba corriendo en una prueba en la que batí el récord del mundo en Oviedo, luego participé en un test previo a los Juegos Paralímpicos de Barcelona y me salió muy bien, ganando dos pruebas.

Me ha servido también para ganarme la vida pero hay que seguir trabajando todos los días. Cuando dejé de correr de manera profesional, me tuve que poner a vender folios, a vender lo que hubiera, no me sirvió para tener las alforjas llenas y dedicarme a lo que más me gusta, que es la enseñanza a los que vienen por detrás. Lo hago cuando puedo y yo creo que esa es también mi asignatura pendiente. Me hubiese gustado dedicarme a facilitar a los que vienen por detrás todo aquello que yo he tenido como inconvenientes y que todavía sigue pasando.

Hace poco, decía Chema Martínez en una prueba que organizaba Liberty Seguros, “en esta prueba, en pantalón corto somos todos iguales, y yo estuve a punto de ir a las redes sociales y decirle, no te equivoques, seguimos siendo diferentes porque tú estás allí, y yo lo veo desde mi casa. Yo me ofrecí para ir a correr la carrera, y se gastan el dinero en los que no tienen ninguna discapacidad, creyendo que son referentes para los chavales discapacitados, y están equivocados, no hay mejor referente que un atleta como nosotros, que somos de “igual a igual” que los que vienen por detrás, uno en silla de ruedas, otro con el brazo mal, el otro con la pierna amputada. Chema Martínez, bien, puede estar, pero que yo o esté viéndolo en mi casa, que otros compañeros míos que han dado todo por el deporte adaptado en este país lo tengan que estar viendo en España, en casa, mientras que el poco dinero que hay se lo están llevando ellos, pues bueno…

Este es el Javi Conde Crítico y que tiene que decir la verdad, no es todo happy. Queda todavía mucho camino, se han hecho muchísimas cosas, hay que agradecérselo al comité paralímpico español, al comité paralímpico internacional, pero queda mucho todavía, y situaciones de este tipo nos hacen mucho daño. Puntualmente ves cosas que no te gustan, y los discapacitados somos personas con criterio y tenemos que decir lo que está bien, y lo que está mal. Si nos callamos lo que está mal, no vamos a mejorar.

12-Si tuvieses delante a un niño/a con algún tipo de discapacidad, con el deseo de convertirse en un gran deportista como tú, ¿qué consejo le darías? 

En primer lugar le diría que esto es un trabajo de a muy largo plazo, pero es igual para personas con discapacidad que sin discapacidad. Hay que tener mucha paciencia, hay que hacer caso a los formadores, entrenadores, al cuerpo técnico, no solamente es competir lanzando, saltando, corriendo, hay muchas cosas más, hay un trabajo psicológico importantísimo, trabajo de recuperación, de descanso, fisioterapia, y yo creo que nos estamos dando cuenta todos de que es imprescindible para que vengan luego los resultados.

También es muy importante el olvidarnos un poquito del reloj, no todos nuestros chavales van a salir unos auténticos cracs, tienen que ser felices. Unos serán felices corriendo muy rápido, saltando mucho y lanzando mucho, y otros serán felices saltando poco, corriendo poco y lanzando poco. La felicidad está en que uno vaya a la pista de atletismo y que salga con una sonrisa, se lo haya pasado muy bien y se olvide de los problemas que tenga.

Desde luego, el deporte es la mejor terapia para ello, pero siempre olvidándose un poquito de ser “mega cracs”. El que vale, tiramos para delante y yo soy el primero que apuesta por ello. Pero primero hay que seguir una serie de pasos, y tener claro que no todos nuestro chavales van a ser campeones. No todos van a llegar a vestir la camiseta del Athletic o del BilbaoBasket, pero hay que entender a los chavales y hay que aprender a manejar esas situaciones de “fracaso” deportivo, que no lo es.

Hay que saber diferenciar entre un deporte competitivo y uno de ocio, hay una línea roja muy finita, pero hay que saber dónde está y ayudar a esos  chavales a la hora de pasar de un lado a otro.

13-Hablando de deporte adaptado, ¿cuáles son los pasos que darías ya mismo para mejorar la situación en este contexto? ¿Y cuáles son los retos a futuro?

Yo creo que se están haciendo las cosas muy bien, desde el comité paralímpico Español se están canalizando muy bien las cosas. Han sabido gestionar muy bien las ayudas que puedan llegar a los deportistas. Recuerdo que en mi época tenías unas ayudas, unas becas de la Once, que hay que agradecerlas también porque en aquel momento no teníamos otra cosa. Recuerdo correr Barcelona 92, y al día siguiente de correr tener “cero patatero”, y está claro, tenemos que hablar de dinero. Para que un atleta se pueda formar al máximo nivel tiene que tener las mejores condiciones y eso es sinónimo de tener un soporte económico que lo aguante. Ahora mismo, yo creo que no puede decir ningún deportista de élite de este país del mundo del deporte adaptado que no llega a fin de mes, y si lo dice es porque no están haciendo las cosas bien. No tienen más que agradecer al esfuerzo que se está haciendo y yo creo que se tiene que seguir trabajando en esa línea.

Que se puede mejorar, todo es mejorable, pero hay que dar pequeñas pinceladas, que responden a esa tercera pregunta anterior en la que yo me he puesto un poco encendido por la situación que todavía se vive. Esas son las pequeñas pinceladas que hay que mejorar, pero entiendo que no se pueda llegar a todo.

Nosotros, los deportistas retirados, somos los que tenemos que echar una mano para que eso no vuelva a ocurrir y alisar un poco el camino a los que vienen. Yo entiendo que estoy en deuda con la sociedad por todo lo que me ha aportado a mí, para poder ser un deportista de élite en un deporte que en mi época ni se conocía, he podido vivir de ello y estoy agradecido.

¿Y ahora qué? Retiro la maleta, me vou, ¿y a los chavales que vienen qué? Ala, ahí se quedan, eso no puede ser. Durante años he ido por la calle y veía un chaval con una parálisis cerebral y le entraba, y todavía lo sigo haciendo. Alguna vez me he llevado algún palo, porque había familias que no asumían la discapacidad que tenía el chaval, pero lo he hecho y lo seguiré haciendo. Esta pista está abierta para toda la gente que tenga una capacidad diversa, diferente, cómo no le voy a dejar entrar, como le voy a negar a una persona que no tenga recursos que haga deporte, no sería el Javi Conde que todas las mañanas se levanta con ganas de vivir la vida y poder echarle una mano a la gente. Por encima de mi cadáver. Hay que facilitar a todas las juventudes que vienen ahora y que puedan hacer deporte tengan o no discapacidad.

14-En este caso, ¿cuál sería tu papel divulgativo y formativo en cuestiones de deporte adaptado para jóvenes? 

Llevo entrenando ya 20 años a chavales con discapacidad, algunos lo han hecho muy bien, otros lo han hecho menos bien, pero yo me quedo con la satisfacción de ver a los chavales, teniendo ahora un grupo de treinta, siendo unos tíos serios. Vienen a la pista y entrenan como cualquier otro profesional, se dejan la piel llueva, granice, haga un sol de justicia, sábados domingos, día de reyes… a veces los padres me dicen, oye Javi, ¿el día de Reyes también? Y yo les digo, pues sí. Tenemos en dos semanas el campeonato de España, nosotros somos los primeros que tenemos que decir que nuestros chavales son iguales y hay que demostrarlo. Si un chaval sin discapacidad el día de reyes está entrenando en la pista, mis chavales también tienen que estar en la pista. Resulta un poquito duro, pero si luego queremos resultados y queremos que los chavales sean iguales que el resto, hay que hacerlo. Son iguales que el resto, cuando ganan se sienten felices, cuando no les sale bien se llevan un disgusto. Es la vida, y esto les sirve de formación. Al que gana todo estoy deseando que le den detrás de las orejas, para que sepa lo que es la derrota, lo mismo que cualquier otro chaval que no tenga discapacidad.

También tienen sus limitaciones de aprendizaje, de movilidad, lo sabemos, nos adaptamos a esas dificultades pero, si se tienen que llevar una bronca, se llevan una bronca, igual que todo el mundo. Luego les ves entrenar aquí y te preguntas si son discapacitados porque son unos tíos muy serios, eso se queda en un segundo plano.

15-¿Algo que quieras añadir Javi?

Quería dar las gracias a Faes Farma, que ha sido mi patrocinador durante este último año. Me ha hecho las cosas mucho más fáciles porque las cosas dentro del mundo del deporte para los que nos hemos retirado y no somos futbolistas y “megacracs” no son fáciles. Tenemos que levantarnos todas las mañanas para ir a trabajar, y esto me ha permitido tener unas perspectivas más fáciles a la hora de desarrollar mi trabajo y poder permitirme ciertas licencias sobre todo con el deporte adaptado.

Ha sido un año en el que creo que hemos hecho las cosas muy bien, creo que hemos trabajado a gusto con el grupo de chavales que tengo y una cuota de ese éxito ha sido gracias a Faes Farma. Hemos trabajado hasta hace unos días y seguiremos trabajando, estoy completamente seguro, porque sé que creen en mi proyecto y quiero agradecerles todo lo que han hecho.

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