Vacaciones. Consejos para nadar en mar abierto

By 13 julio, 2017 Actualidad No Comments

Seguro que muchos de vosotros no resistís estar todas las vacaciones sin hacer ejercicio. Si da la casualidad de que veraneáis en la costa, una de las mejores maneras para mantenerse en forma podría ser nadar en mar abierto, ya que se trabajan la mayoría de músculos del cuerpo.

Además, en verano es muy frecuente que se celebren travesías, quizá os guste esta modalidad y empecéis a practicarla de manera más continuada. Os vamos a dejar unos consejos para la práctica de este ejercicio. Os vendrán bien tanto si no lo habéis hecho nunca, como si lo habéis practicado alguna vez.

Importante, nadar en la piscina es muy diferente a nadar en mar abierto, además de la dificultad que puede suponer nadar con las corrientes del mar.

Lo primero que tenemos que hacer es documentarnos del lugar de la práctica. Preguntar a alguien de la zona si nadar en esas aguas es peligroso, y cada día que vayamos a practicarlo, consultar con los socorristas las condiciones del agua. Siempre tenemos que asegurarnos de que no haya corrientes peligrosas.

Vamos ahora con una lista sobre la práctica en concreto. Unos consejos para que el ejercicio salga lo mejor posible.

  • Calentar y estirar un poco antes de entrar al agua. Hay mucha disputa en cuanto a estirar o no antes del ejercicio. Pero nosotros por si acaso, recomendamos calentar y estirar bien antes de hacerlo, ya que podría evitar que nos de algún tirón o tener alguna lesión. Estirar el cuello, rotar los hombros y rodillas, estirar y calentar bien todas las articulaciones de brazos, rodillas y gemelos…
  • Aprovechar todo lo que podamos la brazada. Esto nos vendrá bien en la piscina pero más aún en el mar abierto. Tenemos que arrastrar la mayor cantidad de agua posible en la remada para avanzar bien. Nos ayudará sobre todo cuando haya corriente o vengan olas. Lo tenemos que hacer de manera que impulsemos la brazada hacia atrás por debajo del muslo. 

Para aprovechar al máximo la flotabilidad que nos ofrece el mar, tenemos que llevar nuestros brazos por debajo del agua tras cada recobro. Esto hará que nuestra posición sea estable. Llevar una buena coordinación entre brazos y piernas hará que aprovechemos nuestro impulso al máximo.

  • Tenemos que tener muy presente la orientación. No estamos en la piscina y no tenemos calles que nos guían hasta el final del largo. Tenemos que visualizar el recorrido que vamos a tomar, y trazar una línea tomando puntos de referencia en el agua. Podría ser una boya, alguna embarcación cercana, un puesto recreativo flotante… de esta manera tendremos un principio y final. Lógicamente, tendremos que mirar por encima del agua para no desviarnos, lo haremos en el momento que sacamos la cabeza del agua para respirar. Así no nos desequilibraremos.
  • Nadar a crol. Según la revista especializada SportLife, el mejor estilo para nadar en mar abierto es a crol, ya que se usa casi siempre por la técnica de propulsión que tiene.
  • No está de más saber salir de una corriente. Evidentemente, si hay corrientes como para hacérnoslo pasar mal, no nos tenemos que meter a nadar. Antes de meternos al agua tenemos que mirar hacia donde ejerce la fuerza la corriente para tener consciencia de hacia dónde podría arrastrarnos. Si entramos en una corriente, tenemos que nadar horizontalmente respecto a la costa hasta que salgamos y poder ir a la orilla de nuevo.

Después de estas líneas, solo podemos deciros que si os animáis a nadar en la playa tengáis las precauciones recomendadas. Seguro que os relajáis un poquito nadando después de tanto tomar en sol. ¡Que disfrutéis!

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